jueves, 18 de julio de 2013

El día que México se condenó

"Yo no soy europeo ni americano, soy cristiano, soy hombre, partidario de la razón, conozco el tamaño de los males que nos amenazan" Agustín de Iturbide.




Hoy, 19 de Julio, es día oscuro, día negro en la historia de la patria, día de vergüenza, día de dolor. Pues, un día como hoy de 1824, los mexicanos asesinaron a su libertador, al padre de la Patria, Don Agustín de Iturbide.

Poco o nada se sabe de él, peor vergüenza aún, y es que parece que nuestro país desde entonces ha estado cubierto de villanías, de mentiras, de una sombra lúgubre que mantiene a su pueblo engañado e ignorante. 

Y es que, ¿quién no querría ocultar aquel asesinato inmoral?, sólo los cínicos y traidores sin escrúpulos que lo ordenaron y lo celebraron tenían que hacerlo, porque ¿cómo esos pseudo héroes iban a aceptar que se equivocaron?, imposible, hasta el día de hoy los seguimos sosteniendo, como si fuera una deuda ominosa guardarles devoción a aquellos que sólo traicionaron, y mutilaron a la patria.

Iturbide, tras ser el autor y artífice absoluto de la Independencia de México, es orillado a abandonar la patria, pues, los malos perdedores deciden darle la espalda y usurpar suciamente las guirnaldas que no les correspondían. Iturbide se las cedió, y partió hacia Europa. Mas, ante todo lo que sucedía en México, decide volver expresando:

"El amor a mi patria y la obligación que contraje haciendo su independencia, me ponen en la necesidad de volver a ella y prescindir de mi propia conveniencia y gusto, que hago consistir en el pequeño círculo de mi familia.

Mi objeto es contribuir a la consolidación de un gobierno, que haga feliz al país, digno de serlo y que ocupe el rango que le corresponde entre las demás naciones. He sido llamado de diversos puntos repetidamente y no puedo hacerme sordo por más tiempo."

Muchos detractores rencorosos y acomplejados actualmente atribuyen este gesto como un pretexto para satisfacer una voracidad de poder. Es más que obvio que no esperan otra cosa, pues sus héroes, precísamente han sido así, oportunistas, mentirosos, traidores, no conciben que alguien sea capaz de albergar un patriotismo sin mácula, pues para ellos, sólo existe el oportunismo y el abuso.

Iturbide fue proclamado traidor, criminal, por un hato de traidores y criminales. Antes de morir, aquel 19 de Julio de 1824  a las 3 de la tarde, entrega la siguiente exposición (fragmento):

 "Con asombro he sabido que vuestra soberanía me ha proscripto y declarado fuera de la ley, circulando el decreto para los efectos consiguientes. Tal resolución me hace recorrer cuidadosamente mi conducta para hallar el crimen atroz que dió motivo a dictar providencia TAN CRUEL.

Discurro si haber formado el Plan de Iguala y el Ejército Trigarante que convirtieron a la patria repentínamente de esclava en señora, será el crimen.

Si será el haber establecido el sistema constitucional en México, reuniendo violentamente un congreso qu le diese leyes conforme a la voluntad y conveniencia de ella.

Si el haber DESTRUIDO dos veces los planes que se formaron pare erigirme monarca en el año de 1821.

Si el haber admitido la corona cuando YO NO PUDE EVITARLO, haciendo este gran sacrificio para librar a la patria como en efecto la libré entonces de la anarquía.

Si será por no haber dado empleos a mis deuos más inmediatos ni aumentado su fortuna

Si será porque restablecí este mismo congreso para librar otra vez a la patria de la anarquía, dejando a mi salida un centro de unión.

Si será porque me entregué ciego a los que ya me habían faltado como jefe supremo de la nación y puse mi existencia en manos de aquellos que por todos medios, sin exceptuar los más bajos y miserables, habían procurado destruirla, pareciéndome todo preferible a que se vertiera una sola gota de sangre en MI defensa.

Si será porque dejé a mi honrado, virtuosísimo y venerable padre en escasez y yo partí con la misma con ocho hijos y mu mujer con mucha probabilidad de mendigar mi subsistencia a dos mil leguas de mi patria

Si será porque he escuchado filosóficamente las calumnias mayores y perdonado a mis enemigoa, ya sean de voluntad ya por equivocaciones erróneas.

Yo quisiera saberlo para destruir el error, pues estoy seguro que mis ideas son rectísimas y que los resortes de mi corazón son la felicidad de mi patria, el amor a la gloria sublime y desinterés de cuanto en algún modo pueda llamarse material..."

AGUSTÍN DE ITURBIDE

Así, tal cual, es conducido al matadero, acallando la justicia y convirtiéndola en crímen. Ese día México se convirtió en parricida, y cada mexicano que justifique aquel ignominioso asesinato, se pudre un poco más en la inmundicia que aquellos traidores le han obligado a creer, a comer y a transpirar. Si nos dignamos de ser buenos mexicanos, más nos vale absorber arrepentidos la vergüenza de ese crimen que pesa sobre todas nuestras cabezas y la de nuestras futuras generaciones, pues la muerte de Iturbide es el detonador de todas las desgracias de nuestra patria, el detonador de toda la anarquía, injusticia y desorden del que adolecemos y hemos adolecido desde 1824.

Hoy es día negro para la patria, el día que decidió elegir las tinieblas, pues pecado de esa magnitud se paga y caro, nuestra patria quedó lisiada, sometida, convertida en una entidad servil, porque esa nube oscura que se cierne sobre ella convence a sus hombres y mujeres de poner en altares a seres viles y a su vez asesinar vilmente a sus próceres. Y cubiertos por toda clase de argumentos, son capaces de andar con la frente en alto, ostentando la mentira y la maldad que justifican.




Mexicano, aún no es tarde, no tengas miedo de ver la verdad cara a cara, lucha contra las mentiras, aprende tu historia, visita a Don Agustín de Iturbide y vivirás ese solemnísimo momento, el estar frente a los restos de nuestro libertador, el primer gran mártir de la nación, hecho mártir no por haberle quitado la vida, si no por el intento despiadado de hundir su nombre en el fango de la mentira, contaminando su memoria con el mote de traidor. Que México llore, porque en Padilla se asesinó a sí mismo, se condenó al sufrimiento y a la pobreza de alma. 

DIOS GUARDE LA MEMORIA DE S.M.I DON AGUSTÍN DE ITURBIDE, LIBERTADOR DE LA PATRIA, EMPERADOR DE MÉXICO Y MÁRTIR DE LA NACIÓN.