viernes, 24 de febrero de 2012


LEGADO DE NUESTROS HÉROES




"Bandera de México, legado de nuestros héroes, símbolo de la unidad de nuestros padres y nuestros hermanos. Te prometemos ser siempre fieles a los principios de libertad y de justicia, que hacen de nuestra patria la nación independiente, humana y generosa a la que entregamos nuestra existencia"


Algo que siempre he dicho es la manera en que la educación a veces pareciera estar al revés, a menos que se sea un apasionado por las causas nacionales, muchas veces en nuestro mundo adulto queremos dejar enterrados todos aquellos rituales que acostumbrábamos en la niñez. Uno de ellos es el juramento a la bandera. Todos recordamos la manera en que lo decíamos mecánicamente, rogando que terminara para poder bajar el brazo, y es que los honores a la bandera eran tan temprano y en lunes que lo último que queríamos era analizar dicho ritual (con una pequeña ayuda de los maestros inmersos en el mismo ritual mecánico y tedioso).

Pero el juramento a la bandera nos dice muchas verdades y resulta ser un decreto patriótico bastante poderoso.

Entre las verdades ciertamente nos dice que es un legado de nuestros héroes, y encabezando esa lista está nuestro Libertador Nacional Agustín de Iturbide, y todo aquel noble patriota conocido y anónimo que dio su vida por el amor a la patria y la causa nacional. Cada vez que veamos una Bandera de México ondeando vemos ante nosotros la heredad de aquellos hombres valerosos y de inmaculado patriotismo.








Es un símbolo de la unidad de nuestros padres y nuestros hermanos, y con esto se refiere no sólo a los padres y hermanos carnales sino los padres de la patria y nuestros hermanos de nacionalidad. Es posible que aquí en México estemos de alguna manera divididos por las clases sociales, pero en un país extranjero pongamos como ejemplo Indonesia o yo que se, cualquier país lejano. Si se encuentran dos mexicanos que en su tierra materna son antípodas en clase y en nivel económico, ahí en Indonesia, si son los únicos dos mexicanos, se tratarán como hermanos, y se postrarán emocionados ante la enseña nacional ¿Me equivoco?, no lo creo.

Y ahora viene mi parte favorita, esa promesa noble de ser siempre fiel a los principios de Libertad y de Justicia, imitando ese sentimiento de ardiente patriotismo e inagotable amor al suelo patrio que caracterizaba a nuestros próceres y todo aquel que murió y vivió por ese ideal. 

Y ahora el sueño máximo, ya que siendo fieles a esos principios haremos de nuestra patria esa añorada nación independiente, humana y generosa que tanto anhelamos y a la que entregaremos nuestra existencia, y con existencia nos referimos a esa dedicación a la mejora de nuestro entorno, de nuestra patria y el bien común.

Hoy, conmemoramos más que una bandera, conmemoramos lo que significa ser mexicanos, la identificación    de lo que somos, este país de escasos 190 años de existencia, cuyos hijos son nobles, valerosos y fieros en la lid. Sintamos orgullo por vivir en este suelo, y cuidemos nuestro país desde nuestros hogares, siendo buenos vecinos, buenas personas, y así lograremos el sueño de nuestros más elevados próceres.